jueves, 30 de abril de 2009

La Iglesia exigió respuestas a la Justicia



Finalizaron ayer las pericias en los restos de monseñor Angelelli en la Morgue Judicial y se aguarda en un plazo de 20 días, el informe forense para conocer las causales de su muerte acaecida en agosto del `76. Previo a ser depositado en la cripta de la Catedral, se concelebró una misa de cuerpo presente donde el obispo Rodríguez expresó el deseo de respuestas por parte de la Justicia. A modo de homenaje, ratificó la lucha pastoral del desaparecido prelado.

Con un iglesia Catedral colmada de fieles fue concelebrada la misa de cuerpo presente con los restos mortales de quien fuera obispo diocesano, monseñor Enrique Angel Angelelli, con motivo de haber autorizado la Iglesia riojana, en su calidad de querellante, la exhumación del cadáver para ser sometido a estudios por parte de peritos forenses del Ministerio de Justicia de la Nación.
El oficio religioso fue presidido por el obispo diocesano, monseñor Roberto Rodríguez acompañado por todos los sacerdotes del clero riojano. Se pudo observar la participación de la vicegobernadora, Teresita Luna quien se ubicó entremedio de los feligreses, al igual que la senadora Ada Maza, la diputada nacional, Hilda Aguirre de Soria y el secretario de Derechos Humanos de la provincia, Domingo Bordón.
Desde muy temprano los sacerdotes se reunieron en la zona de la sacristía a la espera de iniciar el oficio religioso, mientras el templo era ocupado en forma paulatina por los fieles, entre los que se pudo ver a la sobrina de Angelelli, "Marité" Corsiano, al editor de la revista "Tiempo Latinoamericano", Luis Miguel Baronetto, a ex presos políticos, ex dirigentes de CODETRAL y muchos otros más.
EMOTIVO RECIBIMIENTO
No bien la campana interna anunciaba el inicio de la misa, hizo su ingreso el obispo Rodríguez con su presbiterio precedido por el féretro con los restos de Angelelli que en esta oportunidad lucía un nuevo cajón de roble, que era transportado a pulso por varios sacerdotes de la diócesis, en tanto que los feligreses en forma espontánea comenzaron a aplaudir, hasta que el ataúd fue colocado en el piso frente al altar, mientras que algunos fieles se acercaron para tomar gracias, entre ellos la sobrina de Angelelli quien se arrodilló al pie del féretro y le estampó un beso.
Los aplausos se prolongaron por varios minutos hasta que el silencio ganó la Catedral permitiendo así que el obispo Rodríguez iniciara con las oraciones previas a la liturgia de la Palabra.
UN HOMENAJE
En el momento de la homilía, monseñor Rodríguez, comenzó dirigiéndose a los feligreses, religiosos, sacerdotes, al padre provincial de los Frailes Conventuales, padre Domingo Cosensa, de la Orden de los Predicadores y en especial a "Marité".
"Nos reúne --dijo-- un acontecimiento especial, a requerimiento de la Justicia Federal y nosotros como querellantes en la causa Angelelli nos han pedido sus restos para hacer un estudio y así hoy se realizó pacientemente y no queríamos volver a ponerlo en su lugar de descanso sin antes rendir un justiciero homenaje a la figura de monseñor Angelelli".
Rodríguez parafraseó la lectura del Evangelio que decía "el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios". Estos versículos sirvieron al obispo para continuar su reflexión al manifestar que "podemos aplicar con ánimo agradecido estas palabras de San Juan, y así monseñor Angelelli fue un hombre de Dios en medio de su pueblo, llevando el Evangelio sin cansancio, acercándose a todos, fue el hombre para los demás, el hombre abierto que resonaba en su corazón las esperanzas y los dolores del pueblo a quien se le confió".
"Entonces --puntualizó-- que sea nuestro homenaje hoy en esta ocasión, que es un requerimiento en la búsqueda de la verdad y de una justicia, por lo tanto pienso que fue provechosa esta tarea dolorosa pero esperanzadora de exhumar y volverlo a su sepulcro".
"Que esta ocasión --insistió-- sea un motivo para que el pueblo riojano renueve su fe en este año en que cumplimos los 75 años de creación de la diócesis, en otro contexto, en otro momento histórico, con otros desafíos, pero que no por eso requieren del Pueblo de Dios una respuesta firme y decidida, es decir aquello que Angelelli en su tiempo vivió y predicó y que de alguna manera esté ahora con nosotros, mientras camina una causa".
"Una causa civil --reiteró-- que la Iglesia acompaña y que busca también, busca llegar a una verdad. De todos modos hay una verdad más trascendente, que supera toda investigación, y es su figura como pastor en medio de la comunidad".
Luego de agradecer a quienes estuvieron abocados en la tarea, como a los jueces, fiscales, peritos de la Suprema Corte, peritos de partes, Gendarmería, Defensa Civil, Bomberos, Policía de la provincia, el obispo Rodríguez enfatizó su mensaje al señalar que "es el deseo de la Iglesia riojana que tengamos por parte de la Justicia una respuesta, y es el deseo también que en sus 75 años, se subraye la obra de los obispos que desde el principio presidieron la diócesis, cada uno viviendo su tiempo y dando su respuesta".
"Entre ellos --resaltó-- nuestro querido hermano Enrique a quien el Señor lo puso al frente del pueblo riojano en tiempos difíciles y que supo dar una respuesta coherente y valiente del Evangelio".
Concluida la Liturgia de la Eucaristía y en la parte final, al unísono los feligreses entonaron la canción "Hay que seguir andando" y previo a un responso, el pueblo volvió a aplaudir mientras un grupo de sacerdotes levantó el ataúd y los trasladó hasta la cripta de los obispos donde fue restituido a su nicho que lo albergaba desde el 4 de agosto de 1976 en el nuevo féretro que fue donado por la empresa San Nicolás Servicios Sociales, a quien el obispo Rodríguez hizo público su agradecimiento.
Del diario "El Independiente", La Rioja, Argentina, 23 de abril de 2009

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